Una noche tormentosa

legendaria y tenebrosa

yo le ví.

Me miró,

le miré

se marchó,

me marche detrás de él, y

cuando ya creía

que me iba a declarar su amor

Me dijo con voz de trueno...

"Yo soy vegetariano y me llamo

Mariano

No puedo ser tu esposo

y me gusta hacer el oso"

y yo con voz entristecida le dije;

"Marianito de mi alma ,

no atormentes más mi vida"

y él me contestó cómo un ogro

que me fuera a !buscar cocos¡

y sonándose los mocos,

Se marchó.